El control prenatal mensual es algo que no debes dejar de hacer, ya que estas citas te ayudarán a saber el estado de salud y desarrollo de tu bebé. Además, con ayuda de tu ginecólogo obstetra podrás determinar el plan para tu peso, salud, alimentación, vitaminas y más.

Durante los primeros meses, el control prenatal
será muy extenso, ya que el ginecólogo deberá realizarte exámenes para verificar que estás embarazada, estado de salud, peso y condiciones generales.

En el primer control prenatal, se realizará un historial médico para conocer enfermedades preexistentes, cantidad de embarazos, número de hijos; al igual, preguntará temas sobre el papá.

El resto de los controles prenatales del primer trimestre están enfocados a seguir paso a paso el desarrollo de tu bebé. Se mide el tamaño de la cabeza, signos vitales, ritmo del corazón y otros datos para evitar complicaciones y que el embarazo sea saludable.

Durante el segundo trimestre, los controles prenatales son necesarios, algunos puntos cruciales serán los ultrasonidos, exámenes de orina y de sangre. Durante cada visita se vigilará el tamaño y desarrollo del bebé. Además, checará tus signos vitales, aumento de peso y condiciones generales de salud.

El tercer trimestre, es fundamental, las visitas al médico determinarán que tu parto sea sin complicaciones. Durante está etapa el control prenatal será más seguido, ya que el ginecólogo obstetra vigilará cualquier molestia física como hinchazón en tobillos, manos, rostro, presión alta, dolor de cabeza o algún tipo de flujo.

Acude de forma regular y sin perder una cita, recuerda que lo más importante es cuidar de tu vida y de tu bebé.